SAN MARTÍN DE LA TERCIA

 
San Martín de la Tercia

Datos básicos

Altitud: 1.210 m.
Distancia al Ayuntamiento: 5 Km.
Fiesta: 11 de noviembre (San Martín)


Etimología

San Martín debe su nombre a San Martín de Tours, el obispo francés cuyo culto introdujeron en España los peregrinos franceses, desde principios de siglo XII. Son muchas las iglesias en las que se venera a este santo, que repartió su capa entre los pobres, y Los Argüellos tienen ejemplos en sus tres Tercias, como es el caso del mismo Cármenes, cuyo patrono parroquial es San Martín. Su culto se consolidó en España desde el medioevo, y su fiesta marcaba antiguamente el inicio de las ´matanzas´. Tiene además la variante de ´Martino´, como el santo leonés de San Isidoro, e infinidad de topónimos llevan su nombre. Los pueblos con el nombre de San Martín solían tener, en el medioevo, un hospital de peregrinos, y ello viene avalado por un topónimo del lugar, llamado ´El Hospital´.
Nuevamente la toponimia nos enmienda las ignorancias.


Historia y legendaria. Actualidad

San Martín de la Tercia se sitúa en el valle del río Rodiezmo, donde confluye con el arroyo de ´Lamoso´, muy cerca de Poladura.

´Es un pueblo de paso´, dice Antonio González, al recordar tras la nostalgia la época en que se recogían en el valle dos cubas de leche, y había siega, trilla y ´San Martín´. Fue pueblo ganadero, con buena vega e intensa vida comunal, pero este tiempo lo barrió todo, y solo quedan por testigo los jubilados, siete casas abiertas, y una cabaña incomprensible de vacuno, a la que no se ordeña…

El molino comunal resiste en el río Rodiezmo, que nace en Viadangos, pero no tiene nada que moler. No se atisba en sus palabras la necesaria confianza, después de los vertiginosos cambios ocurridos en los últimos cincuenta años… y este diagnóstico negativo es ampliamente compartido por las gentes que vieron partir a sus hijos para volver tan solo escasos días de vacación.

Es el ya repetido declive de nuestro mundo rural, que los poderes, con miope visión, no han hecho - ni hacen - nada por detener.

Y sin embargo, en San Martín conviene moderar las prisas del camino: Ver la iglesia de afilada espadaña, con hasta veinte banzos de piedra, que está fechada en 1.832. La nave es de arco de medio punto, con bóveda octogonal, y dos capillas albergando varias tallas neoclásicas de indudable valor. Enfrente de la iglesia luce un escudo heráldico del apellido ´Castañón´. Su cementerio es un reducto inopinadamente hermoso… Son, junto con el suave encanto de su paisaje, detalles de un pasado mejor.

Se sitúan aquí celebradas leyendas propias de los países pastoriles: La de la cueva del ´Buey pinto´, que mató a una pastora donde brota una fuente de la caliza: La niña cayó por una sima, y se dice que cada año la noche de San Juan sale una sarta de su collar en la Fuente la ´Llana´.

La de la ´La fuente de las brujas´, identificada en la fuente ´Ana María´ que algunos ubican indebidamente en Poladura.

Una página Web no resulta sitio apropiado para desmitificar una leyenda, cosa que muchos hacen a mansalva. Nos limitamos a exponer los trazos gruesos del suceso, que se también atribuye a una pastora. Llegó la niña a la fuente ´Ana María´ para calmar su sed, y vio cómo un hilo de oro asomaba del agua. Tiró del mismo y se puso a ovillarlo, pero al cabo de un rato lo cortó con los dientes, pues el ganado se había alejado y podían prendarlo. Entonces - cuentan en el pueblo - oyó una voz adolorida, que surgía de lo hondo: '¡Ay de mí, infeliz; que por una vuelta me dejas aquí!'. El ensalmo no pudo reanudarse, pues cuando la zagala volvió a la fuente, el hilo de oro había desaparecido…

Resulta imprescindible pedir disculpas por esta prosaica incursión en lo mítico. La pureza, como la rosa, no necesita explicación. Venir a San Martín y sentarse con un superviviente de tanta pérdida para sentir la magia del entorno es todo cuanto precisamos hacer.