Altitud:
1.180 m.
Distancia al Ayuntamiento: 3,0 k.
Fiesta: 3 de 0ctubre (La Virgen del Rosario)
Etimología
El nombre de Villanueva se repite hasta la saciedad en los más
dispersos puntos de la geografía, y está presente
en la raíz de varios pueblos del municipio. Interesa
decir que no resulta conocida la fecha de fundación de
esta ´Villa Nova´.
Resulta, no obstante, seguro que no puede atribuirse al llamado
rey repoblador de León, Fernando II, pues el reinado
de este monarca va del año 1.157 al 1.188, mientras que
un texto de la diplomática leonesa, ya lo cita, junto
con Fontún y Ventosilla, en el año 1.094:
Otros van en la línea esotérica, fastuosa, tan
sorprendente en esta zona: ´Rincón del Exío´,
´Solcinto´, ´Borbuz´,
o ´El Fuexio´...
Villanueva de la Tercia (o del Camino) no desmiente su ubicación
en la ruta del norte, donde fue paso antiguo. Así lo
corrobora su bello puente medieval, de estructuras gótica
y románica, remodelado en el siglo XVIII, que presenta
dos bóvedas de diez y cuatro metros de luz. Sirvió
de alternativa a la antigua ruta romana, desde Buiza a Asturias,
cuyas variantes ya hemos expuesto en otro lugar. Hay quien aventura
que el puente medieval se levantó sobre base romana.
La diferencia no es pequeña, pues entre ambas etapas
transcurrieron cerca de mil años, lo que no autoriza
a confundirlas.
En todo caso, conviene atenerse a la descripción y comentarios
sobre este puente que hacen los especialistas, en el libro referencial
titulado "Catálogo de Puentes anteriores a 1.936",
de José A. Fernández Ordóñez y otros,
del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. (páginas
309 a 311).
Sus comentarios finales, que suscribimos son: "Un bello
puente a rescatar para usos alternativos y digno de restauración
y señalización".
Parece que la miopía de las Administraciones choca una
vez más con las peticiones de ayuda municipales para
acometer tan necesaria actuación.
Fue, asimismo, un indicador de su estratégica situación
la existencia de un antiguo edificio del Portazgo (de
piedra labrada), derribado hace pocos años. Era una especie
de ´fielato´, donde se cobraba tributo por el paso
del puente.
En Villanueva subsisten restos de desconocidos despoblados:
Uno en la Vega Cimera (sobre la vía férrea),
donde aparecen restos de tejas y otros materiales de construcción.
El otro en La Congosta, donde hay ruinas aisladas de
edificaciones que se habitaron hasta los años 30 del
siglo XX, situadas cerca de Golpejar.
En la época moderna, con la reactivación del termalismo
(que había sido intensivamente utilizado ¡por los
romanos!), tuvo justa fama el Manantial de Caldas, de
aguas termales bicarbonatadas cálcicas, llamada por el
pueblo ´La Fuente Ana María´, y posteriormente
´Fuente de Don Roque´, que mana a
la temperatura de 31º. En el año 1.848, y a sus
instancias, se creó el Balneario de Aguas Termales, al
observar el médico de la zona que su caballo curaba de
un asma pertinaz, después de beber varias veces sus aguas.
¿Es historia o leyenda?
Remitimos, de nuevo, a los especialistas, para la descripción
de las propiedades de esta fuente: (Ver el libro "Las
aguas minerales, termales y mineromedicinales de León",
de E. Gómez y otros).
El
Balneario tiene firmado en piedra la fecha y origen de su moderna
explotación, sobre una ventana del ala izquierda del
edificio:
|
"SE
HIZO AÑO DE 1848
CASA DE BAÑOS TERMALES
FUENTES CALIENTES DE DON ROQUE
AZEVEDO CIRUJANO DE ESTE AIUN
TAMIENTº Y OBSERVADOR DE LAS VIRTUDES DE ESTAS AGUAS"
|
Fueron
declaradas de utilidad pública mucho después,
en 1.928, cuando ya sus instalaciones estaban en apogeo. Luego
sobrevino el abandono. El edificio, cerrado al público
en el año 1.990, tiene dos escudos nobiliarios en su
fachada, seguramente trasladados desde otro lugar. Tres acacias
añosas ensombrecen la fachada, como símbolo de
la caducidad de la obra humana.
Hay otro escudo heráldico empotrado en una ventana, en
la misma carretera.
De su época reciente hay que señalar dos edificios
de gran prestancia: Son la Iglesia y la Escuela, espléndidas
reconstrucciones de la posguerra, a cargo de ´Regiones
Devastadas´, que parecen incluso desproporcionados
a los habitantes de Villanueva. Son de piedra de sillería,
y la iglesia es de una sola nave, con cuatro arcos fajones,
un hermoso retablo, y una torre cuadrada con dos campanas del
XIX. Su patrono es San Pedro.
Era pueblo de paso. Hoy es preciso detenerse aquí, para
admirar tanta belleza, a pesar de ausencias, olvidos y abandonos.