Altitud:
1.300 m.
Distancia al Ayuntamiento: 8,0 k.
Fiesta: 16 de junio (La Virgen del Carmen)
Etimología
Resulta casi una temeridad aseverar con firmeza el origen de
este topónimo menor de pueblo. Pues aunque un documento
de la Real Chancillería de Valladolid, de 1.702, lo llama
´Villa de Angos´, lo que sería
derivación del nombre latino ´Villa´, junto
con su propietario o fundador, coexiste otra teoría:
Que pueda proceder de ´Vía´ = camino, tanto
en latín como en las lenguas célticas prerromanas,
más ´angos´= angosto, aludiendo a lo accidentado
del terreno.
Es un asunto, pues, sin resolver, y aunque existen en la provincia
otros poblados de nombre parecido, adoptan la variante de Villadangos.
Historia
y legendaria. Actualidad
El
pueblo, perteneciente en el pasado a la jurisdicción
de Arbas, es una aldea oculta tras una hoz caliza, que se abre
posteriormente, y se recuesta en la solana a la ladera de las
cumbres de Cueto Negro, donde comienza pista y remonte de la
estación de esquí de Valgrande-Pajares.
Un gran circo de montes rodea el pueblo por los cuatro costados,
con las cumbres de ´Cáscaro´, ´El
Castiecho´, ´Las Cangas´ y ´El
Forado´
Geografía accidentada y bravía,
que imprime carácter, configurando un pueblo pastoril,
trashumante, de merineros ricos durante los siglos de la Mesta,
y productor de una delirante legendaria, en las cuevas y fuentes
que dan agua a sus regueros cristalinos de ´La Hoz´
y ´Fuentemerienda´.
Háganse contar por alguno de sus seis vecinos, (que quedan
en invierno) si se demoran en Viadangos, las tres leyendas del
´Castiecho´, de las que aquí no podremos
hacernos eco: Según las mismas, en la zona permanecen
enterradas arcas de oro y veneno que custodia una serpiente,
o quizás un rabadán merinero, o simplemente se
llevaron unos gallegos segadores que abandonaron las guadañas
sin tocar hierba, al avistar las ollas del tesoro.
O incluso investiguen el cuarteto descriptivo que ocurrió
en el hermosísimo puerto de ´Jistroso´,
de hierbas finas como el oxígeno, donde, al decir de
la copla
"En
los altos de Jistroso
donde primero da el sol
se entregaron los pañuelos
la pastora y el pastor" |
Lo
que sería, en este caso, una prenda de enamorados.
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En
medio del pueblo se conservan los restos de una casa señorial,
muy restaurada y modificada, que puede haber sido vivienda de
un Regidor o clérigo de Arbas. Algunos dicen que hubo
convento benedictino hasta la desamortización de Mendizábal.
Los muebles pasaron a los vecinos, y algunos enseres se vendieron
a los gitanos. Véase la piedra de la balconada, en que
figura fecha y marca de carácter eclesiástico.
Quizás por esta casa es insistente el rumor de que Viadangos
fuese cabeza de Ayuntamiento, extremo que no hemos podido documentar,
aunque un escrito del Arca de Tonín dice:
"En
el lugar de Viadangos, a catorce días del mes
de junio del año de mil setecientos setenta y tres, Yo,
el juez ordinario de este Ayuntamiento de la Abadía
de Arbas
" En todo caso, por la fecha del escrito,
no se trataba de los actuales ayuntamientos constitucionales.
Los archivos de Oviedo (Catedral y Ayuntamiento) mencionan a
menudo el pueblo de Viadangos, como el vecino de Poladura, y
su monasterio de San Cipriano.
En la iglesia se conserva una valiosa talla de ´San
Andrés´, hecha en madera, y con muy buena
calidad. Otra imagen, en este caso de escayola, es muy venerada
por la gente, ´por haber sido salvada de la guerra´,
tras increíbles vicisitudes: Es su Virgen del Carmen.
Por último hay que señalar la presencia de una
antiquísima pila bautismal de piedra, anclada al suelo
de la iglesia.
Es Viadangos pueblo muy frío, dicen allí. El aire
del puerto, cuando no la niebla, bajan a visitarlo y alimentan
la sensación de soledad y de abandono, el substrato de
magia en que se refugian los recuerdos, la legendaria de los
países pastoriles.