Altitud:
1.200 m.
Distancia al Ayuntamiento: 2,0 k.
Fiesta: 15 de agosto (La Asunción de la Virgen. ´Con
Barrio y Golpejar´).
Etimología
Es, en principio, un diminutivo de la palabra latina ´Villa´,
o lugar de residencia de la nobleza romana e hispano romana.
Según López Santos, podría tratarse de
un compuesto de propiedad: Villa de Elías.
Pero hay aún otra teoría: Que los topónimos
´velilla´, formados a partir de ´vallella´
procedan de un diminutivo del latín ´Vallis´,
o pequeño vallecillo subsidiario de otro mayor. Los ´Velillas´
leoneses, muy abundantes, siempre se encuentran en estrechos
terrenos y a la orilla de arroyos, ríos o fuentes, como
es nuestro caso.
Historia y legendaria. Actualidad
El
pueblo tiene, en efecto, varios manantiales de aguas purísimas.
El que da agua al pueblo mantiene fuente de dos caños
y alargado pilón, a más de un lavadero cubierto.
Pero es la ´Fuente los Avellanos´, la que
se lleva el mayor aprecio: Brota entre pizarras, en la margen
izquierda del río, (que no se seca nunca) donde se accede
por un idílico puente, es baja en calcio y por ello tiene
un equilibrio que solo años de filtraciones pueden crear.
De los topónimos de su término rescatamos alguno
por su esotérica configuración. Palabras misteriosas,
dijo el académico Luis Mateo Díez, para quien
la toponimia es un libro cerrado, que hay que abrir: ´Tomelán´,
´Merguchera´ o ´Sierra el Chaz´,
vean ustedes el modo de desentrañarlas.
Se accede a Velilla desde la carretera Villamanín-Cármenes,
pero también por el antiguo ´Atajo´ que antes
tomaban las caballerías, una vez superada la Collada,
frente al pinar. Era el Camino antiguo de La Mediana, y también
´El Cordel de la Mesta´, con sus 25 varas
de anchura, que pasa por el pueblo. Este atajo puede ahorrar
más de un kilómetro, pero el estado del camino
es calamitoso, al decaer el uso de caballerías y también
el paso de ganados trashumantes que fueron la riqueza de estos
dominios.
Velilla comparte parroquia y romería con Barrio de La
Tercia y Golpejar. Una trilogía de lo ancestral. Todos
los años, el día 15 de agosto, acampan en su prado
a la vera de la fuente varias docenas de vecinos de La Mediana,
que después de asistir a Misa y procesión en la
collada de la Ermita, bajan a Velilla para celebrar una comida
campestre. La gente se demora allí toda la tarde, bajo
la reparadora sombra de una hilera de fresnos. Si no existiera
tal tradición, habría que inventarla. Pero, como
dice la copla;
"A
la Virgen de Barrio
¿quién la visita?.
Son los de La Mediana,
que están cerquita". |
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En
Velilla presumen, como de embajador, de un joven originario
del pueblo, que emigró a Asturias y ha llegado a cocinero
de fama nacional. Su especialidad son los postres, hasta tal
punto que fue encargado de prepararlos en el banquete de los
Príncipes de Asturias, don Felipe y doña Leticia.
Trabajó codo a codo con Torreblanca, en su Obrador de
Alicante, dando aire de altura a tan aristocrática ocasión.
Como memoria de un pasado de hazañas, manadas de caballos
enseñorean el verde, y ponen un aroma bucólico
en el paisaje de Velilla.