Situación poblacional
Villamanín
no fue ajeno a la catastrófica situación del abandono
rural, en la segunda mitad del siglo XX, que ha despoblado comarcas
enteras, como la leonesa de Babia. Su evolución poblacional
ilustra esta situación migratoria, nefasta bajo todos
los puntos de vista, al dejar sin tejido comunal infinidad de
pueblos de larga y dilatada historia.
Las favorables comunicaciones con que cuenta el municipio, el
paso del ferrocarril y las extraordinarias condiciones de acogida
para el turismo activo han limitado en algún modo este
éxodo empobrecedor. Además se han emprendido políticas
de inserción social, como la explotación propia
de los servicios municipales, la promoción de pequeñas
empresas agropecuarias, el apoyo al turismo, e incluso la construcción
de viviendas subvencionadas (en Ventosilla), para mantener la
población.
Como consecuencia de estos esfuerzos y de las propias condiciones
de la zona el abandono rural - con ser importante - no ha resultado
tan devastador como en otros municipios.
Ésta
es la evolución poblacional, en el último siglo:
| Año
1.900 |
3.331
habitantes |
| Año
1.925 |
3.382
habitantes |
| Año
1.950 |
3.305
habitantes |
| Año
1.975 |
2.049
habitantes |
| Año
2.000 |
1.354
habitantes |
Las consecuencias de tal cataclismo demográfico son fáciles
de intuir, ya que supone una densidad de población de
7,7 habitantes por k2, de las más bajas del país.
No obstante, Villamanín planta cara al proceso de deterioro
del mundo rural con una mayor fortuna que otras zonas, gracias
a sus excepcionales condiciones de comunicación, a la
adaptación de los pueblos a los nuevos modos de vida,
y, en definitiva, al propio tesón de sus habitantes.
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Chalets
adosados en Ventosilla
Sobre el Bernesga, frente al Pico Fontún, estas
nuevas viviendas de 'fijación poblacional'
son, por su privilegiada ubicación, una antesala
de los sueños.
Autor: Ángel Fierro, 2004 |
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