Reseña histórica
La
reseña histórica del municipio en el espacio de
una página web es tan ineludible como pretenciosa.
Será, en todo caso, un brevísimo apunte de siglos
de vida, o síntesis que apura en pocas líneas
lo que precisa un espacio muy superior.
En los albores de los tiempos - antes de que se pueda hablar
propiamente de historia, por la carencia de documentos escritos
- el territorio estuvo poblado por sucesivas gentes, que dejaron
su rastro: Son los vestigios de la cultura castreña
prerromana, propia de los pueblos astures, aunque nuestros castros
se acercan más al modelo ´galaico´: Conjugan
el emplazamiento en una elevación del terreno (monte
u otero) con los recintos concéntricos defendidos por
sucesivas empalizadas. Tal es el esquema del conocido Castro
de Rodiezmo, insuficientemente aflorado, y también del
existente en Fontún. Otro vestigio prehistórico
es la ´Mina Colón´, ubicada en las
laderas del pueblo de Pendilla, que explotó el mineral
de cobre, al igual que la Profunda de Cármenes, desde
la Edad de Bronce.
Ya dentro del pleno período histórico, asistimos
a la romanización del territorio, con el dédalo
de calzadas, castros y fortificaciones que levantaron los romanos.
Merece especial atención el acceso a territorio astur
del general romano Publio Carisio, a través de la Calzada
de ´La Carisa´, cuyo trazado a partir de
Pendilla, voltea el puerto por el cordal de ´Propinde´.
El tramo empedrado, las fortificaciones, los castros, e incluso
el rastro de los ´milliarios´ aún
son visibles, y merecen una actuación reparadora. Además
los romanos alzaron puentes, como el de Villanueva de la Tercia
(más tarde remodelado en el medioevo) y fundaron poblados,
o dieron nombre a topónimos aún en uso: Baste
recordar los nombres de Villamanín, (Villa Manni), Arbas
(en los Montes Erbasios, por el nombre de otro general romano,
o quizás procedente del latín "arvum = campiñas
o pastos), Camplongo (campus longus), o los innumerables ´bustos´
o aclarados del monte (Busdongo, Bustamores, Bustamil, Bustarca,
etc.)
La romanización dio paso al medioevo. Etapa crucial,
sobre todo después de la irrupción de los árabes,
tras la etapa de los reyes visigodos. Conviene advertir que
el territorio estuvo enclavado, sin embargo, en los dominios
de los Suevos, pueblo también germano, cuyas vicisitudes
son poco conocidas, como ocurre siempre con los vencidos.
Tras la invasión de los árabes, que lo lograron
asentarse aquí más que en muy breve tiempo, y
posteriormente en ocasionales ´razzias´, el territorio
sufrió una sobrepoblación muy superior a sus capacidades:
La nobleza visigoda, y algunos hispano romanos se protegieron
en estas montañas, levantando castillos y fortificaciones
(Alba, Luna, Gordón, Arbolio
) asentamientos
y poblados (muchos ya desaparecidos, como Formigoso, Villar
de Gocina, Vegalamosa, etc.) ermitas y monasterios (San Cipriano
de Poladura, Barrio de la Tercia, y posteriormente Arbas del
Puerto, ya en el siglo XI, después del fervor peregrino
que ocasionó el fenómeno de Santiago Apóstol).
De esta etapa medieval surgiría la estructura territorial
que casi llega hasta el tiempo presente: Es el momento de la
creación de los Concejos y Hermandades que reciben el
apoyo de los reyes y aglutinan vecindarios hermanados por intereses
comunes. El estudio de esta fructífera y crucial época
está lejos de haber conseguido los conocimientos básicos
para entender nuestra historia: Así continúan
las controversias sobre temas como la ubicación del Castillo
de Arbolio, la celebrada Collada del Coto, los motivos por
los que Busdongo no participó en la Hermandad
de Los Argüellos, o por qué Arbas se integró
en la jurisdicción del obispo de Oviedo, en lugar del
de León.
Éstos
y otros puntos oscuros merecen un esfuerzo de investigación
y raciocinio, que la carencia de espacio nos impide acometer
aquí. Lo haremos, ciertamente, en una próxima
ocasión.
Podemos, sin embargo, resumir que el municipio actual se formó
a partir de dos históricos Concejos medievales, más
un pueblo de señorío:
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| 1.-
Concejo de Arbas del Puerto. (Jurisdicción eclesiástica
del abad de la Colegiata de Arbas, hasta que los pueblos
compraron su jurisdicción al Rey Felipe II, en 1.584).
La jurisdicción eclesiástica se completaba
con la posesión de innumerables bienes por parte
del abad, que se prolongaron hasta la etapa de las desamortizaciones,
en pleno siglo XIX. |
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| 2.-
La Tercia del Camino (Territorio de realengo, perteneciente
a la Hermandad de Los Argüellos, de la que fue su tercera
´Tercia´, con Valdelugueros y La Mediana). Una
amplísima documentación nos ilustra de los
privilegios concedidos a esta Hermandad llamada Arbolio,
nombre ya citado en los documentos en el año 905,
hasta su evolución en ´Los Argüellos´.
Desde la época altomedieval sucesivos reyes de Asturias
y León dotarían al territorio de amplios fueros
y prerrogativas, que confirmarían de modo expreso
los Reyes Católicos, y monarcas posteriores. |
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| 3.-
El pueblo de Busdongo. (A pesar de su cercanía
a Arbas, Busdongo fue pueblo de señorío, perteneciente
a los Marqueses de Toral). |
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Estas
tres realidades medievales dejaron una impronta indeleble en
el carácter de las gentes: Su individualismo, su altivez,
su amor a la independencia y autogobierno, su sentimiento de
libertad. La condición de ´realengo´ generalizada
(excepto en Busdongo), y la pertenencia de todos los vecinos
al estado noble tienen su rúbrica en la multitud de casas
porticadas y blasonadas de casi todos los pueblos del concejo.
Nobleza rural, Fueros propios y Privilegios reales que constituyeron
un timbre de gloria para el territorio y pervivieron hasta la
etapa constitucional, en pleno siglo IX, cuando tuvo lugar la
formación de los Ayuntamientos. De este moderno acontecer,
nos ocuparemos en otro lugar.
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Villamanín
quemado
Las tropas de Franco entran
en Villamanín, entre las casas
humeantes, a finales de octubre
de 1937.
Autor: Anónima. Fotografía cedida
por Julio Fierro. |
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Ya
en la edad moderna, y dando un enorme salto en el
vacío de los siglos, cabe señalar que la condición
estratégica del municipio ha sido a la vez motivo
de desarrollo y de desgracias: Al tiempo que se constituyó
en corredor de paso entre la Meseta y Asturias, con las
infraestructuras viarias más modernas, algunos pueblos,
como Villamanín, fue arrasado hasta en tres ocasiones:
Por las tropas francesas, en 1.808, en la segunda guerra
carlista, en 1.870, y durante la última guerra civil,
en 1.937. |
Sobrevivir a tan nefastas vicisitudes ilustra el carácter
tenaz de sus habitantes.
Tierra de arrieros, indianos, pastores trashumantes
todas
las epopeyas del pasado tienen aquí cobijo, hasta llegar
al actual momento en que la despoblación del mundo rural
deja de ser ocasional y amenaza con convertirse en irreversible.