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La legendaria
Es muy posible que no exista otro territorio en la provincia
con tal riqueza de leyendas como La Tercia y Arbas. En esta
feliz característica el municipio de Villamanín
se diferencia frontalmente de las restantes dos Tercias de los
Argüellos, que son más ricas en tonadas de ronda
y baile, pero substancialmente más opacas en el terreno
de la legendaria.
Para describir en detalle los temas plenamente estructurados
ya sería preciso un espacio notable. Habría, además,
que escudriñar los indicios legendarios que suscitan
versos, pareados y retahílas comunes en muchos pueblos.
E inventariar, en fin, todo este tesoro, documentarlo y seguir
su rastro en la mitología popular de la montaña
cantábrica
Tema tan amplio como imposible de abordar aquí.
Vamos a limitarnos a ´apuntar´ los temas legendarios
más evidentes, organizándolos en función
de una clasificación que consideramos lógica por
sus propios contenidos. Dejamos la descripción de las
leyendas para una mejor ocasión:
1.- Las leyendas de los despoblados.
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El
antiguo poblado de ´Focella´, un asentamiento
castreño cercano a Casares de Alba, desapareció,
según la leyenda, por el envenenamiento general de
todos sus habitantes. (No se concreta el motivo).
-
En ´La Malena´, cerca de Rodiezmo, hubo
un antiguo poblamiento, cuyo final, según cuenta la
leyenda, tuvo lugar por el envenenamiento de sus habitantes
con el ´pan de las ánimas´ .
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En el despoblado de ´Las Triemes´, paraje
ubicado en la zona de ´Los Avellanares´, muy cercano
a Casares, un pastor de Poladura encontró una imagen
tallada de San Cipriano. Perteneciendo el despoblado a Casares
y el pastor a Poladura, resultó azaroso determinar
el pueblo al que se llevaría la imagen. Para dilucidarlo
hubieron de competir dos toros, arrastrando un madero. Venció
el de Poladura, en cuyo honor se construyó el cenobio
o Monasterio de San Cipriano, con ésa
y otras reliquias.
2.-
Las leyendas de tesoros ocultos.
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En
las cercanías de Poladura de La Tercia hay restos
de muros de mampostería en la peña llamada "El
Castellón". Probablemente se trató
de un torreón de vigilancia, en la época de
las razzias de Almanzor, a finales del siglo X. La imaginación
popular urdió una coplilla, muy común en otros
puntos de la montaña leonesa, que es el habitual señuelo
del tesoro oculto, y dice:
"Del
castillo al Castellón,
y a la Fuente Ana María
y el vestido de un Señor
a las Tierras del Hurón
hay una piel de buey pinto
que vale el Reino de León". |
"Desde
Canto Redondo a Collá Mil
hay una gallina y cien pollos de oro
con una piel que lo envuelve todo". |
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Háganse
contar, si se demoran en Viadangos, las tres leyendas
del ´Castiecho´, donde permanecen enterradas arcas
de oro y veneno que custodia una serpiente, o quizás
un rabadán merinero, o simplemente se llevaron unos
gallegos segadores que abandonaron las guadañas sin
tocar hierba, al avistar las ollas del tesoro
-
La
leyenda del oso y el toro, relacionada con la
construcción de la Colegiata de Arbas.
-
La
leyenda de ´La fuente de las brujas´,
que algunos sitúan en Poladura, hay que aplicarla en
propiedad a San Martín de la Tercia, pueblo en que
se halla dicha fuente, identificada como ´Fuente
Ana María´,:
Llegó
la niña hasta la fuente para calmar su sed, y vio un
hilo de oro que asomaba del agua. Tiró del mismo y
se puso a ovillarlo, pero al cabo de un rato lo cortó
con los dientes, pues el ganado se había alejado y
podían prendarlo. Entonces - cuentan en el pueblo -
oyó una voz adolorida, que surgía de lo hondo:
| "¡Ay
de mí, infeliz; que por una vuelta me dejas aquí!". |
El
ensalmo no pudo reanudarse, pues cuando la zagala volvió
a la fuente, el hilo de oro había desaparecido
-
La
leyenda de la ´Cueva del Buey pinto´
es, asimismo, de San Martín de la Tercia.
Se
dice que el buey pinto (una pastoril caracterización
del demonio) mató a una pastora mientras rezaba en
la entrada de su cueva, en el macizo de Peñalaza.:
La niña cayó por una sima, donde corría
un curso de aguas, y desde entonces - dicen los noctámbulos
- que cada año la noche de San Juan sale una sarta
de su collar en la Fuente la ´Llana´.
-
La
leyenda de ´La Barragana´, de Cubillas
de Arbas.
-
Es la más famosa o conocida de todas, y está
contada profusamente: Ver ´Mitos y Leyendas´
de Matías Díez, o la revista ´Los
Argüellos leoneses´.
4.- Leyendas latentes.
La toponimia propone con claridad interpretaciones absolutamente
legendarias. Siguiendo la estela de otras mitologías
célticas de estos territorios, como la creación
del arco iris por los dioses Thor y Boddo ,hijos de Odín,
-el río Torío y el monte Bodón son dos
topónimos de La Mediana-, encontramos aquí el
inquietante mito de los dioses Azas.
La toponimia de Peñalaza (o Peña de los Azas)
reitera esta interpretación común con otros territorios
peninsulares, como en el pueblo de Aza, en la provincia de Burgos.
Los Azas eran dioses menores de la mitología de los pueblos
germánicos, y nada tiene de extraño que los primitivos
pobladores de estos dominios vieran en las campas de Peñalaza
un altar orográfico para sus cultos ancestrales
Por los precedentes apuntes, cualquiera puede llegar a la conclusión
de que el territorio es un ´continente´ legendario
de primer orden. Hacemos a los visitantes la invitación
a ´tocar el tema´ con las personas más
lúcidas de la zona, en la seguridad de que no se verán
defraudados.
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Paraje
de Casares, con los Tres Cuetos o 'Tres Marías'.
Territorio pastoril, donde fermentan las leyendas.
Autor: Ángel Fierro, 2004.
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Lobo
fugitivo.
Uno de los sujetos en torno que los que se entreteje
la leyenda.
Autor: Javi Cañizares, 2003.
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La
'Casa del Gallo' , de Casares de Arbas.
Animales guiadores, brujas, hadas, tesoros, ... el gallo
advierte del fin de la noche; vigila el acontecer de la
comarca, en la leyenda de la piedra.
Autor: Javi Cañizares, 2004.
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