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Los
Tafarrones
La
celebración de ´Los Tafarrones´ de Rodiezmo
seguía las pautas siguientes:
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de la celebración.- |
El
día de Año Nuevo. |
| Personajes.- |
El
´Tafarrón Grande´.
La ´Güela´ y el ´Güelo´.
El Barbero y la Barbera.
El ´Mariquita´. |
| Atavío.- |
Todos
los personajes relacionados formaban la comparsa,
que se disfrazaba concienzudamente, siguiendo costumbres
fijas inmemoriales. Las máscaras eran delicadas:
Para conservarlas se rellenaban con papel y había
que ventilarlas o protegerlas con alcanfor.
´Tafarrón
Grande´: Solía llevar una careta
que le cubría el rostro, de la que sobresalía
hacia delante una especie de espolón, similar
al cuerno de un rinoceronte. Se vestía con
pieles de conejo o cordero y trozos de saco, a tiras.
Llevaba tres cencerros y dos espadones de varas de
madreñas, que iba entrechocando.
El ´Güelo´ y la ´Guela´:
Vestían sayas de saco y caretas de piel. La
´Güela´ tenía una enorme chepa,
que el´Güelo´ golpeaba con una maza.
Los Barberos: Con atuendos propios de
su profesión. Acarreaban una banqueta y hacían
el simulacro de afeitar, por las buenas o por las
malas, utilizando como navaja el cuerno de un chivo
y requiriendo propina por el servicio.
El Mariquita: Era un chico vestido de
chica, afectado o afeminado, que echaba perfume a
mozos y mozas, a cambio de propina. Llevaba además
una caja de polvos, para, de vez en cuando "echarle
unos polvos a quien se pudiera".
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| Desarrollo.- |
Comenzaba
el día de Año Nuevo, muy de mañana,
recorriendo las casas del pueblo, donde se tomaba
´la parva´. Se tocaban las campanas
y la ´Güela´ abría
senda, si había nieve, para acompañar
al cura hasta la iglesia. Estos prolegómenos
duraban hasta la hora de Misa, a la cual iba
toda la comparsa. El ´Tafarrón Grande´
hacía sonar sus cencerros durante la Consagración.
Posteriormente acompañaba al Cura a casa.
Cumplido este compromiso, se procedía a la
verdadera celebración. La ´Güela´
se agachaba, simulando orinar. El ´Guelo´le
daba mazazos en la chepa. El ´Tafarrón´
perseguía a los niños. A la hora de
comer, los Tafarrones se dirigían a cualquier
casa, menos la suya, donde eran
invitados.
Ya por la tarde, en la Calle La Penilla, se producía
la escenificación del parto de la ´Güela´,
que previamente se había ´embarazado´,
con trapos y papeles debajo de la saya.
Al oscurecer tenía lugar el nacimiento y el
bautizo del niño, después de lo cual
llegaba el momento del baile
Acababan ahí
los ritos, con el inventario de las propinas recibidas,
que debían servir para sucesivos festejos y
cenas, durante toda la semana siguiente: ´Los
Peregrines´.
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| Supervivencia.- |
En
Rodiezmo había sido abandonado este ritual,
alrededor de 1.960, por su aire grotesco, - que algunos
consideraron de mal gusto - sin caer en la cuenta
de su ancestral significado. Un grupo de personas
entusiastas lo recuperó, en 1.985, pero solo
durante tres años
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LOS
TAFARRONES DE RODIEZMO: 'Tafarrón
grande', 'güelo' y 'güela'.
Los actores principales de la comparsa.
Autor: Fotografía proporcionada por Pilar
Castañón de Rodiezmo. |
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LOS
TAFARRONES DE RODIEZMO: 'Tafarrón
grande' y 'güela'.
La totémica 'Güela', representante
de la fecundidad.
Autor: Fotografía proporcionada por Pilar
Castañón de Rodiezmo. |
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LOS
TAFARRONES DE RODIEZMO: 'Barbero, barbera
y mariquita'.
Son personajes secundarios en la trama de
la comedia.
Autor: Fotografía proporcionada por Pilar
Castañón de Rodiezmo. |
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La Revista
´Los Argüellos leoneses´, en su número
I, (1.984) se hizo eco de esta antigua celebración, propiciando,
quizás, su nueva puesta en escena, pero la falta de ánimo
y apoyo de algunas gentes arrumbó su renacimiento.
Pero esta fiesta
no era privativa de Rodiezmo: En Cubillas de Arbas se celebró
una variante, a la que llamaban los ´Zafarrones´.
Tenía lugar por Carnaval, y el Zafarrón llevaba
en la cabeza los cuernos de una vaca. En cuanto a los personajes
también había diferencias: El ´Zafarrón
delantero´, los ´Güelos´, los
´Novios´, un oso y un mono
Significado
mítico de ´Los Tafarrones´:
Como ya dijimos, los ´Tafarrones´ tenían
como objetivo escenificar y distraer, moralizar y asustar, dar
la bienvenida al Año Nuevo, pero sobre todo romper con
la estrechez de la vida diaria.
Fiesta primordialmente ´transgresora´, de evidentes
reminiscencias paganas, en ella se rompían todos los convencionalismos,
sin que ello derivara en falta de respeto ni de atentado a la
convivencia. Su propia celebración siempre era un misterio,
pues se mantenía en la ambigüedad. "¿Hay
Tafarrones?",- decía la gente. "Pues no
se sabe
". Era una incógnita, una sorpresa
Sin descartar los atávicos influjos de la mitología
indoeuropea, tan presente en la zona de Rodiezmo a través
de los dioses menores celtas de ´los Azas´
(que dan su nombre al macizo de ´Peñalaza´)
la escenificación representa una ruptura con la tradicional
buena "llevanza" de los esposos, poniendo al desnudo
las tensiones de la vida conyugal. Y, al final del mito, con el
nacimiento del niño, se pone énfasis en el misterio
de la fecundidad, que es la renovación del ciclo
de la vida. En esta escena global, los abuelos representan ´el
año viejo´, mientras el niño abre las esperanzas
del ´año nuevo´. En medio, barberos y mariquitas
son figurantes ocasionales de los quehaceres, de las diversas
formas de interpretar el mundo
Decía la revista ´Los Argüellos leoneses´
que la gente no tenía claro el significado de los ´Tafarrones´.
Es natural: Nadie posee la fórmula para aclarar los mitos.
Si ello fuera posible dejarían de serlo.
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